octubre 4, 2021
A menudo se dice que lo más importante para que un proyecto empresarial tenga éxito es la capacidad del equipo emprendedor, incluso por encima de la idea o del modelo de negocio. Pero en qué consiste esta capacidad? ¿Qué habilidades y actitudes son necesarias para emprender con éxito?
El psicólogo David McClelland entrevistó a cientos de emprendedores de éxito en diferentes países y mercados con el objetivo de comprender sus motivaciones, de identificar comportamientos comunes y determinar las competencias clave que distinguen los emprendedores de éxito del resto.
Como resultado de la investigación McClelland identificó las 10 competencias clave que se presentan a continuación.
1. Iniciativa y búsqueda de oportunidades
Un buen emprendedor ve oportunidades donde los demás ven problemas, y toma la iniciativa para hacer negocio. Buscar nuevos mercados, nuevos clientes, nuevos productos y servicios y nuevos recursos, antes de verse obligado por los acontecimientos.
2. Persistencia
Un emprendedor exitoso es perseverante y no se rinde ante los obstáculos: cuando los demás abandonan, él sigue adelante. Persiste en sus objetivos, adapta sus estrategias a la evolución del entorno y se responsabiliza de alcanzarlos.
3. Cumplimiento de los compromisos
Un gran emprendedor hace siempre lo que dice que hará: mantiene su palabra pesar de tener que hacer esfuerzos extraordinarios y sacrificios personales. Se implican firmemente en la finalización de los trabajos, se compromete con la satisfacción de sus clientes y prioriza las relaciones a largo plazo a las ganancias inmediatos.
4. Exigencia de calidad y eficiencia
Un emprendedor con éxito es entusiasta, íntegro y se muestra orgulloso de su trabajo. Se obsesiona a encontrar fórmulas para producir mejores productos y servicios, de manera más rápida y más barata, hace lo posible para cumplir y superar los criterios de excelencia en su trabajo y aplica los procedimientos necesarios para finalizarla a tiempo y con el nivel de calidad requerida.
5. Asunción de riesgos calculados
Uno de los rasgos diferenciales del emprendedor es la capacidad de asumir riesgos, evaluando las consecuencias. Los mejores emprendedores se colocan en posiciones que implican riesgos moderados, los calculan, exploran alternativas y toman medidas para reducirlos y para controlar los resultados.
6. Fijación de metas
Un buen emprendedor sabe lo que quiere, piensa en el futuro y sabe dónde quiere llegar. Se fija objetivos claros y específicos a largo plazo, y cuantificables a corto plazo, que suponen un desafío personal.
7. Búsqueda de información
Los mejores emprendedores verifican personalmente las hipótesis con las que trabajan, huyendo de las suposiciones, y dedican muchos de tiempo a buscar información sobre clientes, competidores, proveedores, oportunidades o tecnología, pidiendo consejo experto cuando lo necesitan.
8. Planificación y seguimiento sistemáticos
Un emprendedor de éxito decide de antemano lo que va a hacer, evalúa previamente la viabilidad de sus planes, divide las grandes tareas en subtareas con plazos y responsabilidades bien definidas y dispone de indicadores que le ayudan a adaptar los planes en función de los resultados.
9. Persuasión y contactos
Un gran emprendedor utiliza estrategias bien definidas para influir en el comportamiento de los demás convenciéndoles para que hagan lo que ellos quieren. Establecen una buena red de contactos y la utilizan para alcanzar sus propios objetivos.
10. Independencia y autoconfianza
Los mejores emprendedores son optimistas, confían en sí mismos, están seguros de sus posibilidades, se proponen retos ambiciosos y asumen la responsabilidad de alcanzarlos, independientemente de las actuaciones de los demás. No les gustan las normas ni el control y asumen sus éxitos y sus fracasos sin culpar a los demás.
Todo el mundo dispone de estas competencias, más o menos desarrolladas, y lo que ayuda a emprender con éxito es ponerlas a prueba, entrenarlas y mejorarlas día a día, conscientemente, de manera planificada, formándose, saliendo de la zona de confort, con perseverancia y evaluando de manera continuada. Entrenad vuestras competencias emprendedoras y diréis: ¡Soy lo que quiero ser!