1. ¿Qué le llevó a fundar CAP2 Group, empresa líder en la industria del caucho y derivados?
Mis padres siempre han trabajado en el sector del caucho, y en casa el tema de la “goma” y del emprendimiento ha estado muy presente. En el año 2012, mi padre debía jubilarse; él era socio fundador de una empresa que compartía con otros tres socios. La primera idea era entrar yo como socia con ellos, pero la diferencia de edad y de visión hizo que no llegáramos a ningún acuerdo. Por ello, empecé de “cero” con la creación de CAP-2, que de hecho son las iniciales de mi apellido, CAP – arrós, y el número “2” de la segunda generación.
2. ¿Qué obstáculos ha afrontado en un sector tan masculinizado y cómo los ha superado?
Empecé con 32 años y me llamaban “la niña” del sector, pero, por otro lado, por el perfil que tenía, todo el mundo se acordaba de mí. Al principio, tanto clientes como proveedores siempre me daban lecciones; yo escuchaba mucho y agradecía todos los consejos, a veces muy “paternalistas”, pero con paciencia íbamos demostrando nuestra profesionalidad año tras año.
Aún hoy en día, preguntan por el gerente, y si contactamos con alguna empresa extranjera de primeras, siempre me presentan como “Mr.”, hasta que hablamos por teléfono o me conocen.
Mujer e industria todavía no se relacionan, lamentablemente.
3. ¿Qué cambios ha visto en la presencia femenina y qué hace falta para avanzar hacia la igualdad?
El cambio más importante que he visto en estos años es la gran aceptación por parte de los compañeros del sector, una vez que ya te conocen. Actualmente, no encuentro ninguna diferencia; todo lo contrario.
Para avanzar, creo que sería necesario que nosotras mismas nos consideráramos válidas para realizar todo tipo de trabajo. Cuando he contratado personal de fábrica y me preguntan por el perfil, siempre he contestado que era indiferente si era hombre o mujer, pero sí que es necesario tener la actitud de aprender y trabajar con todo tipo de maquinaria. Actualmente, en CAP-2, las mujeres forman el 40% del equipo, tanto en oficina como en el personal productivo.
4. ¿Cómo impacta la visión femenina en la estrategia de su empresa?
Un punto clave ha sido la vocación de servicio y el cuidado en los pequeños detalles. Clientes y proveedores nos identifican por intentar siempre colaborar y resolver todas las dificultades que nos encontramos en el día a día. La parte más “cuidadora” que tenemos las mujeres se convierte en una ventaja clave para fidelizar a los clientes y generar vínculos muy sólidos de confianza.
5. ¿Qué consejos daría a otras mujeres que quieren liderar en sectores industriales dominados por hombres?
Que el primer límite lo tenemos nosotras mismas: si visualizas que lo puedes hacer, lo harás.
Actitud, trabajo y constancia.
6. Nuestro lema es “Soy lo que quiero ser”. Y usted, ¿lo es?
¡Sí, rotundamente sí! Estoy muy agradecida a todas aquellas personas que al principio confiaron en mí porque me dieron fuerza, y también a las que no confiaron, porque también me dieron fuerza para demostrar que llegaría.