Este año, el Servei d’Ocupació de Catalunya ha promovido una primera experiencia de formación profesional para el empleo en formato dual en el marco de las políticas activas de empleo.
La formación dual nace en el ámbito de la formación profesional reglada a partir de la exitosa experiencia en algunos países del centro de Europa y de la necesidad de impulsar y prestigiar la formación profesional en nuestro país, mejorando su calidad, acercándola a las necesidades de las empresas y mejorando la empleabilidad del alumnado.
En la formación dual, los centros educativos y las empresas se corresponsabilizan del proceso de aprendizaje del alumnado, que alterna la formación clásica en el aula con una formación práctica en un centro de trabajo, recibiendo un salario como contraprestación.
La formación dual se basa en el principio learning by doing, promovido por Roger Schank, que establece que el mejor aprendizaje es aquel que se produce mediante la experimentación. ¿Alguien ha aprendido a ir en bicicleta asistiendo a una clase magistral? La mejor manera de aprender es subiendo a una bicicleta, empezar a pedalear poco a poco y darse algún batacazo. Pues con las ocupaciones ocurre lo mismo: la mejor manera de aprenderlas es ejerciéndolas. Así, en la formación dual, el alumnado aprende en un contexto real, enfrentándose a problemas reales, cometiendo errores y aprendiendo de estos.
La formación dual ayuda a mejorar la motivación del alumnado, que ve clara la aplicabilidad de aquello que estudia, le proporciona una primera experiencia profesional que facilitará su inserción laboral, a menudo en la misma empresa en la que se ha formado, le permite tener una primera relación laboral, asumiendo por primera vez los derechos y deberes de los trabajadores, y disponer de un salario mientras se forma, evitando el abandono escolar de los colectivos con menos recursos.
Por otro lado, la formación dual aumenta la implicación del tejido empresarial en la formación de los futuros trabajadores, adaptando la formación a sus necesidades y facilitando los procesos de selección y formación de las nuevas incorporaciones, mejorando así su competitividad.
Según diferentes informes elaborados por el Ministerio de Educación y Formación Profesional y la Fundación Bertelsmann, basados en los criterios del Marco europeo para la calidad y la eficacia del aprendizaje, los resultados alcanzados hasta ahora por la formación profesional dual en España son muy positivos, aunque es necesario ampliar la oferta y mejorar algunos aspectos técnicos en su implementación.
Teniendo en cuenta el éxito de la modalidad dual en el marco de la formación profesional reglada durante los últimos años, esta primera experiencia dual que promueve el Servei d’Ocupació de Catalunya en el marco de la formación profesional para el empleo, aunque todavía no ha sido evaluada, ¡es una muy buena noticia!
Aunque ya hace muchos años que las políticas activas de empleo incluyen programas que combinan la formación y el trabajo para mejorar la empleabilidad de los jóvenes, desde las casas de oficios y las escuelas taller de los años 90 hasta los más recientes proyectos singulares para jóvenes beneficiarios de la garantía juvenil, la formación dual cuenta con elementos que le permiten generar un impacto diferencial en este ámbito: la acreditación de la formación mediante los certificados de profesionalidad y la implicación activa de las empresas en el proceso de formación y de contratación de los beneficiarios.
Aprovechando esta nueva oferta de formación dual, Autoocupació promueve este año la primera experiencia de formación dual para emprender. Así, un primer grupo de 12 jóvenes emprendedores participarán en un proyecto piloto, en el que combinarán la participación en acciones formativas especializadas en creación y gestión de empresas con el desarrollo de su proyecto empresarial, en un espacio de trabajo cooperativo y con el apoyo de un tutor que los guiará durante todo su itinerario de autoempleo.
¿Y la universidad? Si la formación dual ha demostrado su eficacia para acercar las enseñanzas a las necesidades de las empresas mejorando la empleabilidad del alumnado, ¿por qué las universidades siguen limitándose a realizar cortos periodos de prácticas profesionales? Solo existen dos experiencias puntuales en la aplicación de la modalidad dual en la Universitat de Lleida y en la Universitat Rovira i Virgili.
Son muchos los factores que limitan la implementación de la formación dual en el ámbito universitario: una legislación excesivamente rígida, un excesivo academicismo corporativo, una gran distancia con el tejido empresarial, la falta de competencia y de incentivos para innovar, etc. Pero la realidad se impondrá y con los años la formación universitaria dual será mayoritaria, y muchos más jóvenes podrán ser lo que quieren ser.