Emprender es una aventura apasionante y compleja. Requiere ilusión, esfuerzo, decisión y aprendizaje constante. Pero no es necesario hacerlo solo: es mejor hacerlo con apoyo. En Cataluña existe una amplia red de entidades y programas que acompañan a las personas emprendedoras en todas las fases de su proyecto, desde la idea inicial hasta la consolidación del negocio.
A continuación le presentamos los principales recursos para emprender en Cataluña, y cómo pueden ayudarle a planificar, poner en marcha y hacer crecer su propia empresa.
1. De la idea al plan de negocio
Todo proyecto emprendedor comienza con una idea. Pero antes de invertir tiempo y dinero, es necesario diseñar un modelo de negocio que lo haga viable, validarlo en el mercado y planificar su lanzamiento y funcionamiento.
En Cataluña, hay muchas instituciones que le ayudan a hacerlo:
Autoocupació, los servicios municipales para personas emprendedoras, como Barcelona Activa, y otras entidades de la red Emprèn del Departamento de Empresa y Trabajo, acompañan a las personas emprendedoras desde el primer momento. Ofrecen información sobre los recursos disponibles y un servicio gratuito y personalizado de orientación y asesoramiento para ayudarle a evaluar la viabilidad de su proyecto y planificar su puesta en marcha.
Este apoyo inicial es clave para empezar con buen pie y evitar errores que se pagan muy caros.
2. Formarse para emprender con éxito
La mayoría de las personas que emprenden tienen muchos conocimientos técnicos en su campo de actuación, pero no disponen de experiencia en gestión empresarial. Emprender no es solo tener una buena idea: también hay que saber vender, gestionar y tomar decisiones, entre otros. Por eso, la formación es una de las mejores inversiones que puede hacer cualquier persona emprendedora.
El Consorcio de Formación Continua de Cataluña subvenciona una gran oferta formativa especializada en diferentes ámbitos como las habilidades transversales, el marketing digital o la gestión financiera. Las entidades de la red Emprèn y las cámaras de comercio también ofrecen cápsulas formativas gratuitas de introducción a diferentes materias relevantes para emprender.
Participar en estas formaciones también le permite conocer a otras personas emprendedoras que se encuentran en su misma situación.
3. La financiación, la gasolina para arrancar
La financiación es uno de los principales retos a la hora de arrancar un negocio. Pero hoy las condiciones de acceso a la financiación han mejorado mucho y existen opciones adaptadas a la realidad de cada proyecto.
Destacan los microcréditos para personas emprendedoras de Microbank, préstamos de hasta 30.000 €, hasta 6 años, con carencia y sin avales, basados en la viabilidad de cada proyecto.
También hay subvenciones de la Generalitat para determinados colectivos, como las ayudas de hasta 16.576 € para el autoempleo de jóvenes desempleados de 16 a 29 años que inician una actividad como autónomos.
Antes de solicitar cualquier préstamo o ayuda, es importante contar con asesoramiento profesional para elegir la opción más adecuada.
4. Comprar una empresa en marcha
Las primeras etapas de un negocio son siempre las más complicadas: muchos negocios no superan los primeros años de vida ante la dificultad que supone empezar desde cero. Es por ello que comprar un negocio en marcha es cada vez una alternativa más atractiva y frecuente.
El Centro de Reempresa de Cataluña ofrece un servicio gratuito de intermediación y acompañamiento en la compraventa de pequeñas empresas en funcionamiento, poniendo en contacto a personas emprendedoras con profesionales o empresarios que gestionan un negocio, ya consolidado, pero que no quieren o no pueden continuar, por jubilación, cambio de residencia o cualquier otra causa.
Está demostrado que la tasa de supervivencia de los negocios en funcionamiento que cambian de manos es superior a la de las empresas de reciente creación.
5. La burocracia y los trámites
Hoy en día, constituir y registrar una pequeña empresa y formalizar una actividad profesional o empresarial es bastante fácil y barato.
Los Puntos de Atención al Emprendedor son ventanillas únicas que permiten realizar telemáticamente y rápidamente todos los trámites básicos para legalizar su proyecto y tramitar el alta ante las administraciones competentes: en Hacienda, en la Seguridad Social, etc…
Evite aquello del «Vuelva Usted mañana» y busque su Punto PAE.
6. Espacios asequibles
El espacio físico puede marcar la diferencia en los primeros meses. En Cataluña existe una gran oferta de viveros de empresas municipales, incubadoras especializadas para proyectos tecnológicos y espacios privados de coworking que ofrecen oficinas, servicios compartidos y apoyo técnico a precios bastante asequibles.
En estos entornos, además de tener un lugar donde trabajar, es fácil conocer a otros emprendedores y generar sinergias.
7. Ya está en marcha, ¿y ahora qué?
Una vez que el negocio ya está en marcha, llega el reto de hacerlo sostenible, de hacerlo crecer. Es en esta etapa en la que los emprendedores necesitan más apoyo. Una cosa es hacer un plan de negocio y otra hacer que las cosas sucedan.
El programa de mentoring voluntario de
Autoocupació ha demostrado su eficacia para ayudar a consolidar y hacer crecer los negocios de reciente creación: la tasa de supervivencia a los 5 años es del 91%. El programa cuenta con más de 1.000 personas empresarias en toda Cataluña que, voluntariamente y sin esperar nada a cambio, comparten su tiempo, su experiencia y su red de contactos con los emprendedores, ayudándoles a afrontar sus retos y a tomar las mejores decisiones.
Los autónomos también pueden participar en el programa
Consolida’t del Departamento de Empresa y Trabajo que ofrece un asesoramiento técnico personalizado.
Pida ayuda, no está solo
Emprender no es fácil, pero en Cataluña nunca se ha estado tan bien acompañado. Sea cual sea la etapa en la que se encuentre —madurando una idea, buscando financiación, arrancando un negocio o haciéndolo crecer— encontrará recursos, profesionales y programas adaptados a sus necesidades.
Lo más importante es dar el primer paso: diríjase a una institución de apoyo a las personas emprendedoras y aproveche todos los recursos que tiene a su alcance. Con el apoyo de entidades como
Autoocupació podrá decir:
¡Soy lo que quiero ser!