Un nuevo grupo de profesionales que utiliza el futuro como herramienta de transformación.
Según el experto Gerd Leonhard, el mundo cambiará más en los próximos 20 años de lo que lo ha hecho en los últimos 300. Hoy en día, el ritmo de evolución de los cambios (demográficos, climáticos y sobre todo tecnológicos) es exponencial. Esto hace que los procesos de innovación que han llevado a cabo las compañías hasta ahora, planificados de manera centralizada y lineal, ya no funcionen. Según un estudio de PWC a nivel mundial, el 45% de los CEO creen que en 10 años su compañía no será viable si continúa por el mismo camino.
Alfons Cornella, y un equipo de consultores expertos en innovación, han estudiado las necesidades de los modelos de innovación para adaptarse a los nuevos tiempos, y han identificado cuatro grandes factores de éxito.
1. Un perfil profesional innovador
El primer factor de éxito es un nuevo perfil profesional. Las organizaciones necesitan profesionales que lideren la innovación desde la frontera: los
edgers. Cuando la innovación se lidera desde el centro de un sistema, sus anticuerpos la frenan.
Los edgers innovan desde los márgenes del sistema, lejos del centro y cerca del exterior, en contacto con los clientes y otros actores del ecosistema.
Estos edgers requieren un nuevo perfil competencial, más parecido al de los emprendedores que al de los trabajadores de las grandes corporaciones. Así, los edgers deben ser:
- Curiosos, haciéndose preguntas y explorando respuestas de manera sistemática.
- Rebeldes, manteniendo una mirada diferente y una voluntad de cambio constante.
- Audaces, para asumir riesgos con sentido.
- Conectores, para involucrar al equipo y movilizar los recursos.
- Multiplicadores, para involucrar a otros actores del ecosistema.
- Tecno-abiertos, para aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías.
- Resolutivos, para hacer que las cosas pasen adaptándose a los cambios del entorno.
2. Nuevo modelo de planificación de la innovación
El segundo factor de éxito es un
nuevo modelo de planificación de la innovación. La innovación tradicional se fundamentaba en un proceso de planificación lineal a largo plazo que determinaba desde el inicio el punto al que se quería llegar. Hoy en día, durante este proceso de innovación habrá tantos cambios y tan significativos que el objetivo predeterminado será irrelevante. Es necesario, pues, fijar unos
horizontes de oportunidad, unos espacios lo suficientemente amplios y flexibles que permitan redirigir continuamente el proyecto de innovación adaptándose a los cambios del entorno durante todo el proceso.
3. El futuro como herramienta de innovación
El tercer factor de éxito es la utilización del
futuro como herramienta de innovación. Los problemas del futuro no se pueden resolver con las herramientas de hoy. ¿Y cómo utilizamos las herramientas del futuro? Pues identificando las tecnologías que utilizan las organizaciones más avanzadas de nuestro entorno y estudiando cómo aprovecharlas para dar respuesta a los retos propios de nuestra organización.
4. El flow: el equilibrio necesario
El último factor de éxito es el
flow, un estado mental altamente enfocado y productivo en el que las personas experimentan un profundo sentido de gratificación y realización. El flow se alcanza cuando hay un
equilibrio entre el reto que asume una persona y las habilidades de las que dispone para hacerle frente. Si el reto es demasiado fácil, lleva al aburrimiento, y si es demasiado complejo, genera ansiedad. En todo caso, se trata de dividir un gran reto en pequeños retos y afrontarlos, de manera secuencial, entrenando las habilidades necesarias en cada momento, manteniéndose en el flow.
Si es usted un edger, quiere aprender más sobre los edgers y/o quiere conectar con otros edgers, siga la página en
LinkedIn. Y verá que una característica común de los edgers es que todos afirman convencidos:
Soy lo que quiero ser.