1. ¿Qué es el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y qué papel desempeña en el ecosistema de innovación en España y la UE?
El BSC es un centro de investigación en supercomputación e IA, que gestiona los supercomputadores MareNostrum y que tiene vocación de impacto en la sociedad a través de la transferencia de la tecnología que produce. Fue creado en 2004 como un consorcio público entre el Estado, la Generalitat y la UPC, y hoy en día cuenta con 1.250 trabajadores, de los cuales 1.000 son científicos trabajando en cómo el HPC (siglas en inglés de High Performance Computing, computación de alto rendimiento) y la IA hacen avanzar las ciencias computacionales, la biología y la medicina, la climatología, la ingeniería, entre muchas otras disciplinas.
Todo esto nos otorga un rol central en el ecosistema de innovación en el ámbito local y europeo, sobre todo teniendo en cuenta el crecimiento de la IA y las tecnologías de la computación en general. Además, en el contexto europeo actual, existe una apuesta estratégica por la soberanía tecnológica en áreas clave como el procesamiento de datos y la inteligencia artificial. El BSC desempeña un papel determinante, ya que desarrolla tecnologías propias en estas áreas y participa en múltiples iniciativas que refuerzan la autonomía digital europea.
2. El BSC ha contribuido al impulso del ecosistema deeptech en Barcelona, recaudando más de 40 millones de euros en capital y creando más de 380 puestos de trabajo a través de sus spin-offs. ¿Cómo apoyan a los investigadores para que puedan convertir su tecnología en una empresa viable?
Una parte muy importante de nuestros investigadores son gente joven y muy prometedora, algunos de los cuales desarrollan tecnologías que pueden tener un impacto real en el mercado y tienen ganas de llevarlas hasta allí. Para apoyarlos, cada año organizamos el programa Innovation Journey, que busca detectar estas oportunidades y acompañar a los emprendedores en potencia.
A través de este programa, evaluamos la madurez tecnológica y el potencial de mercado de cada proyecto, y les ofrecemos apoyo en los primeros pasos hacia la creación de una spin-off. Este acompañamiento ha sido clave para el éxito de muchas empresas que han surgido del BSC. Como bien dicen, hoy nuestras 13 spin-offs ya han creado más de 380 puestos de trabajo y han levantado decenas de millones en inversión privada. Y la sensación es que esto solo acaba de empezar: nuestro objetivo es seguir generando empresas de alto valor añadido y contribuir al desarrollo del ecosistema deeptech del país.
3. Uno de sus objetivos es desarrollar software científico y de ingeniería para aprovechar las capacidades de la supercomputación. ¿Cómo pueden las startups y emprendedores beneficiarse de esta tecnología en sectores como la biomedicina, la geofísica o la inteligencia artificial?
Hay muchas maneras. Quizás la más importante, y a menudo menos destacada, es el talento que formamos en el BSC: muchos de nuestros profesionales, tras una etapa de formación intensiva en un entorno de alto nivel, acaban incorporándose al tejido productivo del país, aportando con ellos conocimiento y experiencia en computación de alto rendimiento e IA.
Más allá de esto, ofrecemos tres grandes vías de apoyo a las empresas:
• Tecnologías licenciadas: Hemos transferido tecnología a diversas empresas, ayudándolas a innovar más rápidamente.
• Software abierto: Ponemos a disposición herramientas que pueden ser utilizadas por empresas emergentes para acelerar sus proyectos.
• Servicios avanzados: Cuando se ponga en marcha la AI Factory europea, las empresas podrán acceder a recursos computacionales de alto nivel, como MareNostrum 5, para entrenar modelos de IA de manera más eficiente.
Estas herramientas son especialmente valiosas en sectores como la biomedicina, la geofísica o la IA aplicada a la industria, donde la capacidad de cálculo marca la diferencia entre una idea con potencial y una solución real implementada.
4. El BSC fomenta la creación de spin-offs ofreciendo asesoramiento, acceso a infraestructuras y apoyo tecnológico. ¿Cuáles son los principales retos que afrontan los emprendedores en este proceso y cómo les ayudan a superarlos?
Los principales retos son dos:
1. Acceso al capital: Las startups deeptech necesitan inversiones a largo plazo, pero muchos inversores buscan rendimientos rápidos en sectores menos sofisticados.
2. Acceso a talento con experiencia empresarial: Muchos investigadores tienen grandes ideas y conocimiento técnico, pero necesitan complementarse con perfiles de negocio que les ayuden a llevar su tecnología al mercado.
En el BSC ayudamos a superar estos retos conectando a los emprendedores con iniciativas como The Collider de la Mobile World Capital Barcelona, que pone en contacto a investigadores y empresarios, y con fondos de inversión deeptech locales y europeos. Además, el apoyo público a nuevos vehículos de inversión en deeptech es fundamental para consolidar este ecosistema y garantizar que las empresas de alto valor tecnológico tengan la financiación necesaria para crecer.
5. Facilitan la visibilidad de tecnologías y proyectos en ferias y congresos como el Mobile World Congress, conectando spin-offs con inversores y empresas. ¿Qué impacto tiene esta labor y qué áreas tecnológicas consideran que tienen más potencial para generar nuevas empresas en el futuro?
Difundir nuestra tecnología forma parte de nuestra misión como centro público de investigación. Creemos que es fundamental para crear vocaciones científicas, atraer talento y generar interés inversor para nuestras spin-offs. El Mobile World Congress es un espacio ideal para hacerlo, ya que reúne una concentración enorme de inversores y empresas tecnológicas con interés en innovación.
En cuanto a las áreas de más potencial, la IA aplicada a la biomedicina y la medicina de precisión tendrá un impacto revolucionario en los próximos años. Ya estamos viendo cómo la supercomputación está cambiando el descubrimiento de fármacos, el diagnóstico y la personalización de los tratamientos médicos. Sin duda, es una de las grandes áreas a seguir.
6. Nuestro lema es “Soy lo que quiero ser”. Y usted, ¿lo es?
Respondo a la pregunta en plural: sí, somos lo que queremos ser. Queremos ser y somos un centro científico de referencia, con impacto local e internacional, que contribuya al progreso del conocimiento en múltiples disciplinas y, al mismo tiempo, tenga un impacto real en la sociedad. Y eso es exactamente lo que hacemos cada día.